Nuestro tiempo
2009 Junio 23

El tiempo que vivimos no es precisamente este tiempo presente. Nuestro tiempo es de olvido, de afanes nunca satisfechos, de dejarnos arrastrar por sofismas. Nuestro tiempo está a destiempo con lo esencial, con lo primigenio, con lo sublime. Nos conducimos como si el tiempo fuera a extinguirse y lo consumimos no como alimento sino como mercancía exhibida en vitrinas de luces estridentes. El tiempo que olvidamos, que cubrimos con nuestros deseos insatisfechos, con nuestros afanes de poder, es este minuto que está pasando ahora, el más simple. Mientras estemos atados a los remolinos de la “modernidad”, nunca nos armonizaremos con este preciso instante.


