testamento
2009 Octubre 23
cuando yo muera
no llores sobre mi cuerpo inerte
estaré muy lejos de allí
no lo exhibas ni le reces
ni lo entierres
puríficalo con el fuego
y dispersa las cenizas a las montañas
no luches por mis posesiones
no son mías ni tuyas ni de nadie
el dinero dáselo a quien no tenga qué comer
mis ropas a quien no tenga qué vestir
mis tierras a quien no tenga dónde sembrar
mi casa a quien no tenga dónde vivir
mis libros a quien no tenga qué leer
y tú no te quedes con nada
porque nada necesitas
mi recuerdo no lo guardes en estampitas
ni digas que fui el más bueno del mundo
cuando muera
ámame como lo hacías hace un tiempo




Nada mas que pedir, verdad…?
Es que, bueno… la vida sigue, ¿no?
Que palabras tan acertadas. Si de veras hicieramos cuanto dice tu poema quizás el mundo fuera un poco menos avaricioso. Siempre nos queda la poesia para evadirnos de esta cruel mentira y para enseñar, con mentiras, la verdad. ¿no?