breve estudio de la ideología
El siguiente es el esbozo de un trabajo de investigación acerca de la ideología, aún se mantiene en elaboración, mas hago un adelanto. Próximamente se extenderá este trabajo.
Acercamiento al concepto de ideología
Un error no se convierte en verdad
por el hecho de que todo el mundo crea en él.
Mahatma Gandhi
En distintos períodos de la historia, la teoría de la ideología ha sido motivo de análisis. Es hasta el siglo XVIII que se instaura como disciplina filosófica, estudiándose desde diferentes posturas y dando distintas interpretaciones.
En principio ideología se puede entender como teoría de las ideas, y está relacionado con la conciencia y los contenidos de la conciencia. Pero aún estas concepciones son muy vagas.
La ideología fue un término creado por Detust de Tracy (1801), para indicar la teoría (genética) y el “análisis de las sensaciones de las ideas” (Abbagnano, N., p. 612). Cincuenta años después, Karl Marx le da un sentido muy distinto: la ideología pasa a ser el sistema de ideas de representaciones simuladas, que forma una falsa conciencia y no a la inversa como lo planteaba Hegel, y como la realidad social es determinada por las clase dominante, son ellas, en consecuencia, quienes determinan la ideología dominante sobre las dominadas (Ferrater Mora, J., p. 612). Estas ideas, que son mostradas como las verdaderas, no son más que el reflejo de los intereses de las clase dominante. “Las ideas de la clase dominante son las ideas dominantes en cada época; o, dicho en otros términos, la clase que ejerce el poder material dominante en la sociedad es, al mismo tiempo, su poder espiritual dominante” (Marx, K. y Engels, p. 51)
En este sentido, la clase social dominante “enmascara” u “oculta” lo que verdaderamente propone, que es, en un sentido estricto, mantener su dominio sobre los medios de producción (Ferrater Mora, J. p. 612)
Se podría denominar a la ideología como toda creencia adoptada como control de los comportamientos colectivos, en este caso de las clase dominante sobre las dominadas.
Justificación de la idelogía
La efectividad (de la ideología) descansa,
por una parte, en la habilidad para hacer
que las personas piensen que no son sino
átomos de producción y elementos de
aumento del consumo.
Noam Chomsky
Según Marx, la mercancía es la célula económica del sistema capitalista. Todo sistema económico consiste en proporcionar a los hombres valores de uso para cubrir sus necesidades. Pero el sistema capitalista actúa a la inversa: produce valores de uso no para satisfacer las necesidades del hombre, sino para cubrir las necesidades del mercado (Silva, L., La alienación como sistema, p. 69).
De este modo, el sistema capitalista precisa de una ideología que lo justifique. Es necesario convencer que el sistema capitalista “es no sólo el mejor, sino el inevitable, el necesario, el fatal” (Silva, L., Teoría y práctica de la ideología, p. 159). La ideología está destinada a asegurar la dominación de una clase y cohesionar a los explotados en una sola forma de pensamiento, a aceptar su condición de explotado, como algo fundado en “la voluntad de Dios”, o en la naturaleza, etc., y a su vez, sirve para reconocer a los sujetos de las clase dominante, para proclamarse como una clase “querida por Dios”, que sus acciones están justificadas por una ley natural. “La ideología tiene, por tanto, un doble uso: se ejerce sobre la conciencia de los explotados para hacerles aceptar como natural su condición de explotados; se ejerce sobre los miembros de la clase dominante para permitirles ejercer como natural su explotación y dominación” (Harnecker, M., p. 99).
La intención de la ideología dominante es crear en los dominados seres pasivos, no pensantes ni actuantes. Esta dominación y explotación hace que el dominante sea un opresor y el dominado, en consecuencia, un oprimido. Al opresor no le interesa en lo absoluto que el oprimido actúe en contra de su opresión, de modo tal que sus acciones se limiten únicamente a satisfacer las necesidades del opresor. Su intención “es transformar la mentalidad de los oprimidos y no la situación que los oprime” (Freire, P., p. 79). Para el opresor es fundamental dificultar al máximo el pensamiento auténtico, para el oprimido está prohibido pensar (Freire, P., p. 84).
Consecuencias de la ideología
Lo que hace grande a este país
es la creación de necesidades
Un director de una gran compañía
norteamericana de publicidad
Fetichismo
Se puede entender al fetichismo como la creencia que el valor del objeto (mercancía) está dado por la propiedades físicas que posee (utilidad, valor de uso), y no por el trabajo del hombre en sí, de igual forma como la tendencia de anteponer a los objetos sobre las relaciones entre personas. La cosa es más importante que el ser humano, en tanto que los valores se sustentan en que quienes posean más objetos, o capital, su status es mayor. “Las relaciones que se establecen (…) aparecen como lo que son; es decir, no como relaciones directamente sociales de las personas (…), sino como relaciones sociales entre cosas (Marx, K., 1959, p. 38). También se puede relacionar con que son los objetos que dan su alma a las personas. “Al gran ejecutivo de nuestros días son su automóvil, su regio escritorio, sus secretarias, sus empleados los que les presta su alma y le dan el carácter de ejecutivo” (Silva, L., Teoría y práctica de la ideología, pp. 333 – 334). Igualmente estaría relacionado a que el individuo sólo estaría centrado en un interés individual, antes que el interés colectivo.
Consumismo
Se puede caracterizar al consumismo como la tendencia morbosa de comprar compulsivamente objetos en cantidad innecesaria, en busca de lo nuevo y como sustentador del status en función de dichos objetos.
Homogeneización cultural
A lo largo y ancho del mundo, la ideología dominante impone un estilo de vida uniforme difundido por los medios de comunicación masivos. Por todos lados se ven “las mismas películas, las mismas series televisadas, las mismas informaciones, las mismas canciones, los mismos eslóganes publicitarios, los mismos objetos, la misma ropa, los mismos coches, el mismo urbanismo, la misma arquitectura, el mismo tipo de apartamentos, con frecuencia amueblados y decorados de forma idéntica… En los barrios acomodados de las grandes ciudades del mundo, el encanto de la diversidad cede ante la fulminante ofensiva de la estandarización, la homogeneización, la uniformación” (Ramonet, I. cit. por Harnecker, M. Haciendo Posible lo Imposible. La izquierda en el umbral del siglo XXI, p. 218).
Se ha afirmado con insistencia que lo que se ha denominado como globalización cultural no es más que la norteamericanización de la cultura mundial (Ibíd., 218).
Sumisión
La ideología dominante conduce al individuo a una propensión a conformarse al mundo en lugar de transformarlo, tendiendo a adaptarse a una realidad parcializada. Hace de ellos como unos “espectadores y no recreadores del mundo” (Freire, P., p. 82)
Induce al individuo a no ser crítico con lo que sucede, haciéndole ver de modo fatalista que su condición es a causa de la “voluntad divina”, por su poca preparación académica, su raza, su clase social; a no ser partícipes de su acontecer histórico actual, sino simple espectadores de su destinos. Esta actitud les interesa a los grupos dominantes, que estarán más tranquilos en tanto los hombres estén adecuados al mundo, y más preocupados cuanto más cuestionen, los hombres, el mundo (Ibíd., p. 83).
Racismo
Se puede entender al racismo como el dogma de la superioridad de unas razas sobre otras. El racismo sería una doctrina o ideología, y no una actitud o conducta, y además, una ideología biologicista, es decir, que atribuye a la naturaleza un papel causal determinante en la conducta humana. En algunos casos se considera al racismo como parte integrante del proceso de acumulación y como encubridor de relaciones de explotación y dominación por parte de los grupos dominantes. Estos grupos dominantes pregonan que la mejor raza es la blanca, despreciando al latino, al afrodescendiente, al indígena y al asiático en general.
Referencias
Abbagnano, Nicola, Diccionario de filosofía, Fondo de Cultura Económica, s.a.
Ferrater Mora, José, Diccionario de Filosofía, 2do tomo, Alianza Editorial, España, 1986.
Freire, Paulo, Pedagogía del oprimido, Siglo XXI editores, Argentina, 1974.
Harnecker, Marta, Haciendo Posible lo Imposible. La izquierda en el umbral del siglo XXI, http://168.96.200.17/ar/libros/martah/posible.rtf, 1999)
Harnecker, Marta, Los conceptos fundamentales del materialismo histórico, Siglo XXI editores, México, 1973.
Marx, Karl y Engels, Federico, La ideología alemana, Ediciones Pueblos Unidos, s.a.
Silva, Ludovico, La alienación como sistema, Alfadil Ediciones, Caracas, 1983.
Silva, Ludovico, Teoría y práctica de la ideología, Editorial Nuestro Tiempo, México, 1981.






Hermano si nosotros seguimos enfocando el problema de la ideologia, solo como un problema de corrientes dispersas de la vida netamente humana en cuanto a lo politico social y las alejamos de los conflitos propiamente humanos, vamos a estar recordando a sofocles, aristoteles, marx, engels y todos estos señores, que no le desconozco sus meritos tan valiosos para nuestra ereas, pero son nuevas las eras y son otros los tiempos y mucho mas nuevos los contextos, en dodne se estan basando las nuevas teorias y las nuevas tesis, es decir, quien no a comido caviar y nunca lo ha visto, tiene que seguir diciendo lo que los conocen y lo han comido, han dicho del caviar, pero si cuando, los conocemos ¿Lo probamos y nos gusta? ¿Seremos oligarcas capitalistas? o ¿HIDEPU mal nacidos? si yo viviera donde se diera el esturion sabria mucho mejor quienes no viven alli, como es el caviar. Y aquellos grandes filosofos vivieron “en un mar rebosando de esturiones” pero los mares han cambiado y las faunas m,arinas tambien. He dicho.
Disculpa mi dispercion pero asi soy de desordenado en las ideas.
Estoy completamente de acuerdo contigo Jesús, siempre debemos adecuar las ideas, teorías, conceptos, a los tiempos actuales.
Gracias por tu comentario.
el que comas caviar o una macdonals no te hace capitalista, y sí, los tiempos han cambiado, pero estamos dentro del mismo sistema economico desde hace mas de tres siglos, y el que ahora exixtan nuevas formas de vida dentro del sistema no quiere decir que la ideologia cambie, al contrario se adaptan a los nuevos tiempos, como la religión católica se ha adaptado a los sistemas económicos, o la enagenación de consumo de fetiches etc.
pero una cosa es cierta, los buegueses y proletarios siguen existiendo, y la ideologia dominante tambien.
y si en algo no se han equivocado los teoricos clásicos del marxismo es en el analisis de la ideologia, que no es otra cosa que el medio de dominación de las masas, porque ofrecen un mundo ireal, aparente subjetivo etc. en cambio el marxismo no es una ideologia, porque es la ciencia del proletariado, porque expone el mundo real frente a nosotros, sin envolver ni tapar lo que realmente existe.
Hola amigo, como has estado, te escribo después de tanto tiempo. Me ha parecido interesante tu post, en realidad cada vez es más difícil distinguir las ideologías, las ideologizaciones y los sistemas económicos y de producción, es tan fina la línea que los distingue y en muchos casos inexistente. Agrego algo más al agregado sobre la homogenización cultural que anula las diferencias, invisibiliza, nos hace parecer iguales cuando somos diferentes: mujeres, hombres, negros, indios, etc. Quizás la única ventaja que tenemos es que la cultura también se va transformando, toma y deja elementos, quizás los lazos que nos unen sean más fuertes que las cosas que nos separan. Saludos